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La melatonina es una hormona que nuestro organismo produce de forma natural y que desempeña un papel importante en la regulación del ciclo sueño-vigilia. También se encuentra en complementos destinados al descanso, pero existen diferentes dosis, formatos y sistemas de liberación que conviene conocer antes de elegir.

La melatonina es una hormona producida de forma natural por nuestro organismo y está estrechamente relacionada con la regulación de los ritmos circadianos.
Estos ritmos forman parte de nuestro reloj biológico interno y ayudan a coordinar diferentes procesos que siguen aproximadamente un ciclo de 24 horas, entre ellos el sueño y la vigilia.
La producción de melatonina está relacionada con el ciclo de luz y oscuridad: sus niveles tienden a aumentar por la noche y a disminuir durante el día.
Más que actuar como un interruptor que nos obliga a dormir, la melatonina funciona como una de las señales que ayudan al organismo a reconocer que se aproxima el periodo habitual de descanso.
El organismo utiliza diferentes señales ambientales para sincronizar su reloj biológico. Una de las más importantes es la luz.
Durante el día, la exposición a la luz favorece el estado de vigilia. Cuando disminuye la luminosidad al final del día, el organismo comienza a prepararse progresivamente para el descanso.

Uno de sus usos más conocidos está relacionado con la conciliación del sueño.
En la Unión Europea existe una declaración de propiedades saludables autorizada según la cual la melatonina contribuye a reducir el tiempo necesario para conciliar el sueño.
Para poder utilizar esta declaración, el efecto beneficioso se obtiene consumiendo 1 mg de melatonina cerca de la hora de acostarse.
También existe una declaración autorizada relacionada con el jet lag, bajo condiciones específicas de consumo.
La dificultad para dormir puede tener muchas causas. Que la melatonina pueda ayudar a reducir el tiempo de conciliación no significa que sea la solución adecuada para todos los problemas de sueño.
Conviene diferenciar entre una dificultad ocasional para quedarse dormido y un problema de insomnio persistente.
La melatonina puede ayudar a determinadas personas a reducir el tiempo necesario para conciliar el sueño, pero los resultados son menos claros cuando hablamos de otros aspectos como despertarse repetidamente durante la noche o mejorar globalmente la calidad del sueño.
Si las dificultades para dormir aparecen prácticamente todas las noches, duran varias semanas o afectan al funcionamiento durante el día, conviene valorar la causa con un profesional sanitario.
La melatonina suele utilizarse cerca de la hora de acostarse, aunque el momento concreto depende del producto, su formulación y el objetivo de uso.
No todos los complementos están diseñados de la misma forma.
Algunas presentaciones liberan la melatonina rápidamente, mientras que otras están formuladas para hacerlo de manera progresiva durante varias horas.
Por eso, la referencia principal debe ser siempre la pauta indicada en el producto.
No existe un tiempo exactamente igual para todas las personas.
Como referencia general, algunas formulaciones comienzan a ejercer su efecto durante las horas posteriores a la toma, pero el tiempo puede variar según la presentación y las características individuales.
Por este motivo no conviene tomar dosis adicionales simplemente porque el efecto no se haya percibido inmediatamente.
Respeta siempre la cantidad y frecuencia indicadas para el producto. Tomar más melatonina durante la misma noche no significa necesariamente que vayas a dormir antes o mejor.
Esta es una de las cuestiones que más dudas genera.
En el mercado podemos encontrar complementos con cantidades muy distintas de melatonina. Es fácil pensar que una presentación de 10 mg debe ser necesariamente más eficaz que una de 5 mg o 3 mg, pero no deberíamos interpretar las dosis de esta forma.
Para la declaración europea relativa a la reducción del tiempo necesario para conciliar el sueño, el efecto beneficioso se establece con 1 mg de melatonina cerca de la hora de acostarse.
En otros contextos pueden utilizarse cantidades distintas, pero eso no convierte una dosis más elevada en una opción automáticamente mejor.
Encontrarás productos de melatonina con cantidades como 3 mg, 5 mg o 10 mg, entre otras.
Estas cifras indican la cantidad de melatonina aportada por la dosis correspondiente, pero no deben utilizarse como una escala de potencia donde una cifra mayor signifique automáticamente un descanso mejor.
Antes de elegir una cantidad elevada, especialmente si tomas otros medicamentos o tienes problemas de salud, es recomendable pedir consejo al farmacéutico o médico.

Además de los miligramos, debemos fijarnos en cómo se libera la melatonina.
Dos productos que aportan la misma cantidad de melatonina pueden comportarse de manera distinta si utilizan sistemas de liberación diferentes.

La melatonina puede encontrarse en diferentes formatos.
Los comprimidos y cápsulas son presentaciones habituales y permiten identificar fácilmente la cantidad aportada por unidad.
También existen comprimidos de disolución rápida, diseñados para deshacerse rápidamente, y gummies o gominolas, que pueden resultar más cómodas para determinadas personas.
El formato puede influir en la comodidad de uso, pero no debería ser el único criterio para escoger un producto.
Lo más importante sigue siendo revisar la cantidad por dosis, sistema de liberación, pauta e ingredientes adicionales.
Dos complementos aparentemente similares pueden tener composiciones y pautas muy diferentes. Antes de escoger uno conviene comprobar:
La respuesta depende del producto, la cantidad, el motivo de uso y la situación individual.
La seguridad de la melatonina está mejor estudiada para periodos relativamente cortos que para un consumo prolongado de complementos sin supervisión.
Si necesitas utilizar melatonina todas las noches durante un periodo largo, conviene valorar primero por qué persiste la dificultad para dormir.
En ocasiones puede existir detrás un problema de horarios, estrés, ansiedad, consumo de estimulantes, determinados medicamentos, trastornos respiratorios del sueño u otras circunstancias que deberían evaluarse.
Aunque muchas personas la toleran correctamente, la melatonina puede producir efectos adversos.
Entre los descritos se encuentran:
Si después de tomar melatonina notas sueño, mareo o disminución de la atención, evita conducir o utilizar maquinaria hasta encontrarte completamente alerta.
Sí. La melatonina puede interactuar con determinados medicamentos y también puede potenciar la somnolencia producida por otras sustancias.
Debe prestarse especial atención cuando se utilizan determinados:
También conviene revisar la combinación con plantas o complementos que produzcan somnolencia.
Si tomas medicación regularmente, consulta con tu médico o farmacéutico antes de utilizar melatonina.
Es especialmente recomendable pedir asesoramiento profesional antes de utilizarla en determinadas situaciones.
Entre ellas se encuentran:
Estas situaciones requieren una valoración individual y no deberían abordarse simplemente escogiendo un complemento por cuenta propia.
La melatonina no sustituye una buena rutina de descanso.
Mantener horarios relativamente estables, reducir la exposición a pantallas y luz intensa antes de acostarse, limitar la cafeína al final del día y mantener un dormitorio oscuro y tranquilo puede ayudar al organismo a prepararse para dormir.
También conviene evitar cenas excesivamente pesadas y reservar un periodo de relajación antes de acostarse.
Si quieres profundizar en estas medidas, puedes consultar nuestra guía sobre 10 consejos para conciliar el sueño de forma natural y efectiva.
La melatonina es una hormona relacionada con la regulación del ritmo circadiano y el ciclo sueño-vigilia.
Puede contribuir a reducir el tiempo necesario para conciliar el sueño cuando se utiliza bajo las condiciones establecidas para esta finalidad.
Sin embargo, elegir un complemento no consiste únicamente en buscar la mayor cantidad de miligramos.
Conviene valorar conjuntamente la dosis, el tipo de liberación, el formato, la pauta y las circunstancias individuales.
Si las dificultades para dormir se mantienen durante varias semanas, aparecen prácticamente todas las noches o afectan a tu funcionamiento durante el día, es recomendable investigar su causa con un profesional sanitario.
Puede contribuir a reducir el tiempo necesario para conciliar el sueño. En la Unión Europea, esta declaración está autorizada cuando se consume 1 mg de melatonina cerca de la hora de acostarse.
Puede variar según la persona y la formulación. Sigue la pauta indicada en el producto y evita repetir la dosis porque el efecto no se perciba inmediatamente.
Una cantidad mayor no significa necesariamente una mayor eficacia. La elección debe considerar también el sistema de liberación, la finalidad y las circunstancias individuales.
La liberación rápida está diseñada para liberar la melatonina en poco tiempo, mientras que la prolongada la libera progresivamente durante un periodo más largo. Algunas fórmulas combinan ambos sistemas.
Depende de la situación individual y de la pauta. Si necesitas utilizarla de forma continuada durante periodos largos, conviene valorar con un profesional sanitario la causa del problema de sueño.
Puede producir somnolencia durante el día, dolor de cabeza, mareo, náuseas u otros efectos adversos en algunas personas.
Sí. Puede interactuar con determinados tratamientos y potenciar el efecto sedante de otras sustancias. Si tomas medicación habitualmente, consulta con tu médico o farmacéutico.
Existe una declaración de propiedades saludables autorizada en la Unión Europea que reconoce que la melatonina contribuye a aliviar la sensación subjetiva de jet lag bajo unas condiciones concretas de consumo.
Compara cantidades, formatos y sistemas de liberación y elige según tus necesidades y las indicaciones de cada producto.
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