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¡Su cesta está vacía!
El magnesio es un mineral esencial relacionado con el funcionamiento normal de los músculos y del sistema nervioso, el metabolismo energético y el mantenimiento de los huesos. Aunque podemos obtenerlo mediante la alimentación, también es habitual encontrarlo en complementos alimenticios. Pero ¿todo el mundo necesita tomar magnesio y qué debemos mirar antes de elegir uno?

El magnesio es un mineral presente de forma natural en nuestro organismo y necesario para numerosas funciones fisiológicas.
Una parte importante se encuentra almacenada en los huesos, mientras que el resto se distribuye principalmente entre los músculos y otros tejidos.
Como nuestro organismo no puede producirlo por sí mismo, debemos obtenerlo mediante la alimentación. Los complementos alimenticios pueden aportar cantidades adicionales cuando resulte apropiado.
El magnesio interviene en numerosos procesos del organismo. Entre sus funciones reconocidas, contribuye:
Que el magnesio sea esencial para el organismo no significa que consumir cantidades adicionales vaya a proporcionar mayores beneficios cuando las necesidades ya están cubiertas.
Antes de pensar en complementos, conviene recordar que el magnesio está presente de forma natural en numerosos alimentos.
Una alimentación variada y equilibrada debería ser el punto de partida para obtener magnesio y otros nutrientes esenciales. Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta equilibrada.

El magnesio contribuye al funcionamiento normal de los músculos, al metabolismo energético normal y al equilibrio electrolítico. Esto explica su presencia habitual en complementos orientados a personas físicamente activas.
Sin embargo, tener un calambre muscular no significa automáticamente que exista una falta de magnesio. Los calambres pueden tener diferentes causas y, si aparecen con frecuencia, son intensos o persisten en el tiempo, conviene consultar con un profesional sanitario.
Si te interesa especialmente la nutrición relacionada con el ejercicio, en nuestro blog también puedes consultar la guía sobre vitaminas y minerales esenciales para el crecimiento muscular y el rendimiento físico.
El magnesio contribuye a disminuir el cansancio y la fatiga y participa en el metabolismo energético normal.
Esto no significa que cualquier episodio de cansancio se deba a una ingesta insuficiente de magnesio. Dormir poco, el estrés, la alimentación, determinados medicamentos y diferentes problemas de salud también pueden estar detrás de la fatiga.
Si el cansancio es intenso, aparece sin una causa clara o se mantiene durante un periodo prolongado, conviene investigar su causa con un profesional sanitario.
Las necesidades de magnesio varían según factores como la edad, el sexo y determinadas etapas de la vida, por lo que no existe una cantidad única adecuada para todas las personas.
También hay que diferenciar entre el magnesio obtenido mediante los alimentos y el procedente de complementos o medicamentos.
Si tomamos varios complementos simultáneamente, conviene revisar su composición para evitar duplicar innecesariamente la ingesta de magnesio u otros nutrientes.
En los complementos podemos encontrar diferentes formas de magnesio. Estas denominaciones hacen referencia a la sustancia a la que se encuentra unido el mineral.
La forma química no debería ser el único criterio para elegir un complemento. También conviene valorar la cantidad de magnesio elemental, el resto de ingredientes, el formato y las necesidades individuales.
El citrato de magnesio es una de las formas utilizadas habitualmente en complementos alimenticios.
Se obtiene combinando magnesio con ácido cítrico, presenta una buena solubilidad y es una de las formas que generalmente se absorben con mayor facilidad.
Aun así, encontrar la palabra “citrato” en la etiqueta no basta para valorar un complemento. También es importante comprobar cuánto magnesio elemental aporta realmente la dosis diaria y seguir las indicaciones de uso.
No existe una hora universalmente establecida para tomar magnesio.
Dependiendo del complemento, puede administrarse en una o varias dosis y las indicaciones pueden variar. Por eso, la primera referencia debe ser la pauta indicada en el producto o la recomendación de un profesional sanitario.
En muchos casos, más importante que elegir entre mañana o noche es seguir correctamente la pauta recomendada para el producto.
El magnesio participa en el funcionamiento normal del sistema nervioso y en una función psicológica normal, pero esto no significa que un complemento de magnesio sea un tratamiento para el insomnio.
La investigación ha estudiado la posible relación entre el magnesio y diferentes aspectos del sueño, pero estos resultados no permiten afirmar de forma general que “tomar magnesio hace dormir mejor”.
Si el objetivo principal es mejorar el descanso, conviene valorar los hábitos de sueño y la posible causa del problema.
En nuestro blog puedes ampliar información en la guía sobre melatonina: qué es, para qué sirve, cómo tomarla y qué dosis elegir.
La falta de magnesio puede producir síntomas, pero no existe un síntoma específico que permita identificarla con seguridad.
Estos síntomas también pueden deberse a muchas otras causas.
La forma habitual de investigarlo es mediante una analítica de magnesio en sangre, generalmente junto con otros electrolitos como potasio y calcio.
Gran parte del magnesio del organismo se encuentra dentro de las células y los huesos, por lo que un valor sanguíneo normal no siempre descarta por completo un déficit. El profesional sanitario puede interpretarlo teniendo en cuenta síntomas, alimentación, medicamentos y otros factores.
Dos complementos que incluyen “magnesio” en su nombre pueden tener composiciones muy diferentes.
Si quieres conocer las diferentes opciones disponibles, puedes consultar nuestra sección de suplementos, donde encontrarás distintas categorías de complementos alimenticios.

El magnesio obtenido a través de los alimentos no suele representar un problema en personas sanas. La situación es diferente cuando hablamos de cantidades elevadas procedentes de complementos o medicamentos.
Un consumo excesivo puede provocar principalmente molestias gastrointestinales, como diarrea, náuseas o cólicos abdominales. Cantidades extremadamente elevadas pueden ocasionar problemas más graves.
Por eso, no es recomendable superar la cantidad indicada en el producto pensando que una dosis mayor proporcionará mejores resultados.
Los complementos de magnesio pueden interaccionar con determinados medicamentos o afectar a su absorción.
Entre ellos se encuentran algunos antibióticos y medicamentos utilizados para la osteoporosis. Además, ciertos diuréticos y tratamientos prolongados para problemas de acidez pueden modificar los niveles de magnesio del organismo.
Si tomas medicación de forma habitual, tienes una enfermedad renal o alguna condición médica, consulta con tu médico o farmacéutico antes de empezar a tomar un complemento de magnesio.
El magnesio no es el único micronutriente relacionado con el mantenimiento de los huesos. El calcio y la vitamina D también desempeñan funciones importantes.
La vitamina D, por ejemplo, contribuye a la absorción y utilización normal del calcio y el fósforo, al mantenimiento de los huesos y al funcionamiento normal de los músculos.
Si quieres profundizar en este tema, puedes consultar nuestra guía sobre vitamina D: para qué sirve, beneficios y cuándo tomarla.
El magnesio es un mineral esencial que debemos obtener en cantidades adecuadas para que el organismo pueda desarrollar normalmente numerosas funciones.
Sin embargo, que sea esencial no significa que todas las personas necesiten tomarlo en forma de complemento.
Una alimentación variada debería ser el punto de partida. Si se utiliza un complemento, conviene fijarse especialmente en la cantidad de magnesio elemental, su forma, la dosis diaria y el resto de ingredientes.
Y síntomas como el cansancio, los calambres o las dificultades para dormir no deben interpretarse automáticamente como una falta de magnesio.
El magnesio contribuye, entre otras funciones, al funcionamiento normal de los músculos y del sistema nervioso, al metabolismo energético, al equilibrio electrolítico y al mantenimiento normal de los huesos y los dientes.
Pueden aparecer síntomas como calambres, espasmos, debilidad, cansancio, temblores u hormigueos, pero ninguno de ellos es específico de una falta de magnesio y pueden tener muchas otras causas.
No existe una hora universalmente recomendada. Lo más importante es seguir la pauta indicada en el complemento o la recomendación de un profesional sanitario.
Son formas químicas diferentes del mineral. Existen diferencias en aspectos como la solubilidad y la absorción, y el citrato presenta generalmente una mayor biodisponibilidad que el óxido. Aun así, también debe valorarse la cantidad de magnesio elemental que aporta cada producto.
El magnesio participa en funciones relacionadas con el sistema nervioso, pero no debe interpretarse como un tratamiento general para el insomnio. Si existen problemas persistentes de sueño, conviene valorar su causa.
Depende de la cantidad aportada, la alimentación, el producto utilizado y las circunstancias individuales. Es importante respetar la dosis recomendada y tener especial precaución si se toma medicación o existe alguna enfermedad.